05 marzo 2008

Saber perder


Saber perder
David Trueba

Anagrama.

3 comentarios:

Labana dijo...

Hola, te invito a que veas la entrevista que Mara Torres y Carlos del Amor le han hecho a David Trueva en La 2 Noticias sobre su nuevo libro, en nuestra página tienes el vídeo, y si te apetece comentar, opinar... puedes utilizar allí tb los comentarios.

Vídeos de entrevistas en La 2 Noticias

Saludos,

Mara Torres Página no oficial (Labana blog)

Fernando Alcalá dijo...

Me está gustando mucho. Tiene un estilo muy cercano y la verdad es que la histora que quiere contarme me gusta. A ver qué tal sigue, que es ahora mismo mi libro de cabecera.

Javier Cercas Rueda dijo...

SABER PERDER
De la primera novela de David Trueba me llamó la atención el estilo ágil y fresco, la rapidez cinematográfica y la imaginación. Me desagradó el humor macabro, las groserías, lo morboso de algunas situaciones, la ridiculización de la religión y el excesivo peso de las cuestiones sexuales.

La segunda la dejé pasar pues leí que estaba centrada en las correrías sexuales de los protagonistas.

La tercera la he leído hasta la mitad. Tres generaciones de una familia:

- La abuela muriéndose de cáncer. El abuelo -un pianista frustrado- engañándola mientras tanto con una prostituta negra.
- El hijo, abandonado por su mujer, acaba de asesinar a un antiguo socio. Se enamora de una colombiana sin papeles y no para hasta que la lleva al huerto.
- La nieta de 16 años está obsesionada por perder la virginidad. Busca sexo con un compañero al que no quiere y luego se lía con un futbolista argentino.

Todos son patéticos y sufridores. Quieren arreglar sus vidas con el placer y no logran arreglar nada. Trueba insiste en explicar con detalle cada encuentro íntimo y, por si alguien no se ha enterado de cómo funciona, vuelve a explayarse en el siguiente. Los personajes no son malas personas, es sólo que su horizonte moral puede describirse en la mitad de una octavilla.

La novela se lee bien porque, a pesar de todo, quieres saber qué pasa a los personajes. El estilo es de frases breves y cortas, visual, con diálogos creíbles y destellos de ingenio. Tiene bastante gracia a veces y muchos detalles circunstanciales son reales y cercanos.

Desisto porque quedan trescientas páginas y esto no me aporta nada ni me entretiene.